Las horas oscuras

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Venezuela vivió tres apagones masivos en marzo de 2019: fue la primera vez que casi todo el país quedó sin luz por varios días. El gobierno implementó un plan de racionamiento eléctrico en abril. Prodavinci calculó que 60% de los venezolanos viven en parroquias sujetas a racionamiento formal. Identificamos que 241 centros educativos están racionados y 158 pierden el equivalente a una semana de clases al mes. De los 196 centros de salud que aparecen en el plan, 42 pasan el equivalente a más de tres días sin electricidad al mes. El racionamiento es desigual: mientras Cojedes tiene a casi toda su población en parroquias racionadas, Amazonas, Bolívar, Delta Amacuro, Distrito Capital y Vargas no tienen racionamiento oficial.

En redes sociales, usuarios reportan que los cortes eléctricos son peores a lo que establece el plan. Se aplican en zonas que no están incluidas en el racionamiento y no tienen electricidad hasta varios días consecutivos. El plan de Corpoelec es un reconocimiento de que el Estado no garantiza el servicio continuo a todo el país. Aunque debió terminar en abril, las autoridades han dicho que el racionamiento puede durar un año.

Todos los días hay racionamiento formal en algún lugar del país. Las zonas afectadas pueden pasar entre 15 y 21 horas sin electricidad a la semana.

El plan de racionamiento incluye a 18 de 23 estados de Venezuela. Están excluidos Distrito Capital, Vargas, Amazonas, Delta Amacuro y Bolívar. El racionamiento consiste en un corte eléctrico de tres horas continuas. El plan está organizado por parroquias y dentro de ellas se identifican los sectores que están racionados. Los horarios de racionamiento están organizados en cinco bloques o esquemas (A, B, C, D, E), que definen los días y horas de cortes eléctricos.

El plan de racionamiento eléctrico se aplica en 574 de 1113 parroquias del país. Según la proyección de población para 2015 del Instituto Nacional de Estadística (INE), últimos datos públicos de población, en esas parroquias viven 18.422.224 venezolanos.

Cada parroquia tiene asignado al menos un esquema de racionamiento. La intensidad de racionamiento no es igual para todas. Hay 29 parroquias que tienen los cinco bloques de racionamiento, es decir, en un día pueden tener cinco cortes eléctricos diferentes. Utilizamos un mapa para mostrar las diferencias con colores: mientras más oscura sea una parroquia, más bloques de racionamiento se aplican de forma simultánea.  

Puedes navegar el mapa de tres formas: haciendo click o hover sobre cada parroquia para ver su racionamiento, haciendo click sobre los estados en la lista superior derecha o seleccionando los bloques de racionamiento en la esquina inferior derecha. Al seleccionar los estados, los bloques de racionamiento se actualizarán para reflejar esas parroquias.

Mientras en algunos estados no se aplica racionamiento eléctrico formal, 97% de la población del estado Cojedes vive en parroquias bajo racionamiento. Le sigue Carabobo, con 92% de su población por parroquia bajo racionamiento, y Guárico con 89%.

En Miranda, el porcentaje de personas sometidas a plan de racionamiento formal es bajo porque no incluye a los habitantes del Área Metropolitana de Caracas y Altos Mirandinos.

Zulia es el estado donde se reportan más fallas eléctricas, a pesar de que menos de 50% de su población vive bajo racionamiento según el plan.

“Es como tener billetes en primera fila para ver el fin del mundo”

"Mi sensación es que la ciudad está siendo desmantelada. Ves a la gente en la calle y está ojerosa. A todo el mundo le falta una carga de sueño reparador y profundo. Yo me siento muy cansado. Como un cansancio que llevamos arrastrando desde hace tiempo y no encuentra alivio.

Cuando manejo por la avenida veo colchones en la acera. La gente duerme en la calle. Yo duermo en mi jardín, en una cama plegable. Me pongo guantes y medias para que no me piquen los zancudos. Los zulianos estamos acostumbrados a soportar calor, pero mayo ha sido otro nivel. Tenemos una sensación térmica de cincuentipico ‘e grados.

El sentido de normalidad se perdió hace tiempo. Recuerdo haber tenido  racionamiento eléctrico en 2014. En 2017 comenzó otra vez: cortes diarios de cuatro horas, de dos horas, de seis horas, sin aviso. Mi rutina ya era difícil. Ya no recuerdo lo que es poner una lavadora o darme un baño en una ducha. No nos llega agua por tuberías desde hace ocho meses. Pagamos dos o tres cisternas al mes para llenar los tanques.

Después del apagón nacional del 7 de marzo estuvimos seis días sin luz. En dos ocasiones nos hemos quedado 48 horas a oscuras.

Ahora en mi casa se va la luz 12 horas al día. Llega usualmente de 2:30 a 8:30, en la mañana y en la noche. Hay días que llega dos horas y se va. Hay días en que no llega. Tenemos una planta eléctrica que aguanta cuatro horas y somos seis personas. La usamos para el ventilador y cargar los teléfonos.

Soy gerente en un restaurante. Desde que estalló este verguero en marzo, mi vida consiste en mover mercancía, como carne y queso, de una cava a otra. Una carrera buscando frío. Se fue la luz acá, vamos a mover la mercancía para allá. Se fue la luz allá, vamos a devolverla para acá. Necesitas cuerpo para mover todas esas cajas. Es agotador. Cuando voy a cargar gasolina tardo al menos 12 horas. La mayoría de las estaciones no tiene planta eléctrica.

Me preocupa mi mamá. Tiene 87 años. Ella era sumamente aguda, lectora. Fue jueza por 30 años. Estos últimos meses le han pasado factura. A veces converso con ella y pierde el hilo de las ideas. Creo que es el calor y la falta de descanso.

Por lo que me cuentan mis amigos en otras partes del país, siento que estamos en la ciudad más deteriorada. La peor ciudad del país con la peor economía del planeta. Es como tener billetes en primera fila para ver el fin del mundo".

Adelso Mestre, 42 años. Gerente de un restaurante. Parroquia: Coquivacoa, Maracaibo.

Fotografía de María Alejandra Sánchez.

Educación y salud bajo racionamiento

En el plan hay 241 centros de educación básica obligatoria. Podría haber más escuelas bajo racionamiento que no estén mencionadas en el plan, pero sí ubicadas en zonas afectadas. Para el análisis, contabilizamos sólo los planteles que aparecen nombrados.

Analizamos los datos de preescolares, escuelas básicas, colegios, unidades educativas y liceos. En Venezuela, la educación básica se imparte en dos turnos de cinco horas: el matutino de 7:00 de la mañana a 12:00 del mediodía y el vespertino de 1:00 a 6:00 de la tarde.

El 1 de abril de este año, en la Gaceta Oficial número 41.614 se recortó el horario laborable de 8:00 de la mañana a 2:00 de la tarde. En el ámbito educativo el horario se estableció desde la 7:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde. Esto anula el turno vespertino y las autoridades no dieron instrucciones alternativas para los planteles afectados.

En el plan de racionamiento hay 196 centros de salud nombrados explícitamente. 49 de ellos son hospitales. Para el sector salud, se analizaron los datos de hospitales, Centros de Diagnóstico Integral (CDI), ambulatorios, centros de Misión Barrio Adentro y clínicas especificados en el plan de racionamiento.

“Cuando se va la luz, es como si se te detuviera la vida”

"Me preocupa saber que mis pacientes no pueden refrigerar sus insulinas. Como requieren cadena de frío, he tenido que buscar cómo conseguirles ese sistema. Llamo a la corporación de salud de Mérida para que nos presten algunas neveras porque tienen plantas y las mantienen encendidas. Cuando estuvimos cuatro o cinco días sin luz fue una tragedia, no solo para los pacientes que necesitan insulina sino también para los que tienen medicamentos de quimioterapia y no pueden estar sin refrigeración. Son costosos y los pacientes generalmente los compran afuera.

No puedo asistir telefónicamente a mis pacientes cuando se me va la luz porque no hay señal, ellos no pueden ir a las citas porque no hay transporte; hasta para los pagos es complicado porque no hay efectivo, no se pueden hacer transferencias.

La vida se pone muy cuesta arriba sin electricidad y para todo tienes que hacer mucho esfuerzo. Antes de estos cortes yo podía planificarme. Decidía en qué momento descansaba y cuándo continuaba. Ahora estoy atada de manos porque no puedo adelantar trabajos ni responder mails, todo se acumula y busco las horas para hacer una transferencia. Es como si estuviésemos corriendo detrás de la luz, trotar diariamente en ese tiempito que pareciera ser útil para la humanidad. Cuando se va la luz, es como si se te detuviera la vida. Siento que no soy productiva ni eficiente para mi país".

Jueida Azkoul, 41 años. Directora de docencia de investigación en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes y presidente de la directiva de la Fundación Primeros Auxilios de la Universidad de los Andes. Parroquia: El Llano, Mérida.

Por último, localizamos geográficamente en Google Maps los centros de salud y educación mencionados en el plan de racionamiento. Los centros que no se localizaron porque no están registrados en el mapa, fueron ubicados dentro de la parroquia a la que pertenecen.

“Medio dormimos matando zancudos”

"Vivo en un palafito en el Lago de Maracaibo. Normalmente, la luz se va de 5:00 de la mañana a 11:00, y luego de 2:00 de la tarde a 12:00 de la noche. En la mañana hago mi rutina: me levanto, camino por los puentecitos de madera hacia tierra firme y en la avenida me monto en cualquier cosa que pase para ir al trabajo. Hay poco transporte por la falta de gasolina. He dejado de visitar a la familia los fines de semana. Primero por el efectivo y el transporte que no hay; segundo para que no me agarre la noche. Lo que más extraño es ver a mi familia.

El fin de semana estaba subiendo un botellón de agua. Estaba oscuro y en el camino una de las tablas se desprendió y me caí. Todo el cuerpo me cayó en el codo y me lo lesioné. El agua viene una o dos veces a la semana por el problema de la electricidad.

A veces tengo que regresar caminando desde el trabajo a la casa. Me voy con un grupo conocido y tardamos una hora, hora y media, dándole rápido. Un compañero que vive retirado viene todos los días y se va en la noche en bicicleta, arriesgando la vida porque todo está oscuro.

En las noches casi no duermo cuidando la casa, y el calor no deja que uno agarre sueño. Ahí medio dormimos matando zancudos hasta que podamos conciliar el sueño. Estamos enjaulados, porque además la inseguridad nos está comiendo. Los piratas del Lago aprovechan la oscuridad para robarle los motores a los pescadores. Entre los vecinos nos cuidamos.

En las noches hacemos unos chopines: metemos gasoil en una latica y unas mechitas con blue jean o con una franela. Con eso estamos ahí un rato hasta que terminemos de cocinar, de conversar para vernos la cara. Yo les digo: ‘Vamos a vernos de día porque en las noches no nos vemos’.

Lo peor de no tener electricidad es que no puedo distraerme viendo televisión, así por lo menos se te olvidan muchas cosas con una buena película. Extraño tomar agua fría porque aquí hay mucho calor. Ya estamos acostumbrados a tomar agua caliente".

Katy Parra, 53 años. Personal de limpieza en la Alianza Francesa. Parroquia: Coquivacoa, Maracaibo.

Fotografía de María Alejandra Sánchez.

Las autoridades han dicho que el racionamiento podría extenderse hasta un año. No han informado si cambiarán las condiciones de los cortes eléctricos, pero Corpoelec ha respondido reportes de las fallas en mayo basándose en el plan de racionamiento de abril.

La orden de trabajar en horario especial hasta las 2:00 de la tarde se extendió “hasta el período que acuerde el Ejecutivo Nacional”. Fue publicada en Gaceta un día después de que se cumpliera la vigencia del plan de racionamiento.

Metodología

Usamos un software de reconocimiento óptico de caracteres para convertir el archivo de los planes de racionamiento en una hoja de cálculo. Se corroboró el nombre de cada una de las 1.113 parroquias listadas en el plan, con el documento División político territorial de Venezuela para fines estadísticos del 2013, del INE. Se generó un registro único para cada parroquia que tomara en cuenta la repetición de esa instancia por bloque de racionamiento. Este proceso dejó 574 parroquias en registros únicos. Se asoció cada una con su número de habitantes, según las proyecciones del INE para 2015, los últimos datos oficiales públicos de población. La información de sectores también se convirtió en registros únicos para unificar la nomenclatura y abreviaciones usadas para identificar sectores. Buscamos las ubicaciones vinculadas a centros educativos y de salud en los mapas de Google y asociamos coordenadas de latitud y longitud con cada una.

Corpoelec organizó el plan de racionamiento eléctrico a través de parroquias. Esta categoría no solo incluía este tipo de dependencias administrativas, sino también pueblos o ciudades que albergan una o varias parroquias. En estos casos, se homologaron los nombres según las parroquias registradas por el Instituto Nacional de Estadística. Siempre que el nombre dado por Corpoelec permitiera identificarlo con una parroquia del INE, se mantuvo el criterio de que eran parroquias aunque el nombre fuese igual al del municipio donde está la parroquia.

La base de parroquias utilizada para homologar los nombres de estas entidades se encuentra en estos documentos: División político territorial de la República Bolivariana de Venezuela, con fines estadísticos - 2013 y Proyección de la población al 30 de junio, según entidad federal, municipios y parroquias del Instituto Nacional de Estadística (también utilizado para el cálculo poblacional).

Créditos

Dirección general: Ángel Alayón y Oscar Marcano

Jefatura de investigación: Valentina Oropeza

Jefatura de diseño: John Fuentes

Jefatura de innovación: Helena Carpio

Dirección de Fotografía: Roberto Mata

Texto: Luisa Salomón, Ricardo Barbar y Francis Peña

Edición: Ángel Alayón y Valentina Oropeza

Digitalización de datos: Helena Carpio y Salvador Benasayag

Homologación y limpieza de datos: Luisa Salomón, Ricardo Barbar y Francis Peña

Análisis de datos: Luisa Salomón, Ricardo Barbar, Francis Peña, Salvador Benasayag, Helena Carpio y Giorgio Cunto

Asesoría en el manejo datos: Giorgio Cunto

Portada / Infografía: John Fuentes

Visualizaciones de datos (Carto): Helena Carpio

Fotografías: María Alejandra Sánchez en Zulia y José Manuel Romero en Mérida.

Redes sociales: Salvador Benasayag